La vida en el cráter, nuestro nuevo libro
La vida en el cráter es nuestra última novela, y la primera que publicamos en español con nuestra nueva editorial, Ybernia.
A través de diez personajes históricos que dan nombre a los cráteres de la Luna, su protagonista, Thomas, nos sumerge en una reflexión ligera llena de humor y filosofía donde la historia y la imaginación se unen para celebrar los éxitos, las coincidencias y el resto de rarezas que nos hace humanos.
Aquí te dejamos un fragmento del capítulo dedicado al filósofo medieval Johannes de Sacrobosco, para que vayas abriendo boca.
Los tres nacimientos de Sacrobosco
Johannes de Sacrobosco llegó a este mundo en 1171, en Inglaterra. Un recién nacido cubierto de una pelusa de pelo sagrado.
Sus primeros gritos atravesaron la aurora y su cara adquirió un tono rojizo. El mundo era un lugar extraño, desconocido, y el joven Johannes aún se estaba acostumbrando a su nuevo entorno. Las estrellas del cielo se desdibujaban conforme la noche se transformaba en día y el azul en negro, reemplazándolo. Los pájaros cantaban en las ramas y las vacas rumiaban sin pensar. Su madre jadeaba exhausta: Johannes era su primer hijo y, si fuera por ella, el último. El dolor, al menos en esos primeros momentos, no valía la pena.
Johannes de Sacrobosco nació en 1184, en Escocia, cerca de un bosque sagrado. Al comienzo de la tarde, el bebé había tomado su primera bocanada de aire. Unas horas después, tenía un aspecto rubicundo y saltaba gracias a unas reservas de energía aún sin estrenar. Su padre no cabía en sí de la satisfacción (por supuesto, no había estado presente en el parto), y había respirado aliviado al ver que la madre y el niño habían sobrevivido al calvario. Este milagro había sucedido en gran medida gracias al cinturón de parto con que su mujer había rodeado su abultado vientre, y que estaba adornado con plegarias y hechizos. Nacer antes de que cayera la noche era una bendición, pues la luz de la luna no era capaz entonces de echar a perder la semilla y de generar un niño lunático y sonámbulo.
Johannes de Sacrobosco respiró por primera vez en Irlanda a la sombra del castillo de Artane, en 1197.
El recién nacido llegó sin muchos aspavientos, sin ni siquiera gritar. Una austera matrona, apoyada por los consejos de los párrocos y por libros escritos por hombres, había supervisado la correcta transición del útero a la vida. La madre de Sacrobosco había bebido, tal y como se le había indicado, una pócima con un tercio de vino, otro tercio de testículo de conejo y un último de magia, y su esperanza de tener un varón se había hecho realidad. A pesar de la intensidad del parto, había seguido las recomendaciones de su comunidad a pies juntillas: había evitado tener pensamientos negativos o enfadarse, incluso cuando los espasmos de dolor se habían extendido por su vientre. Era de noche, y por fin podía descansar. En cuarenta días más, podría atravesar el quicio de la iglesia, como la Virgen María antes de ella.
Todos estos datos eran verdad. Habían ocurrido en el mismo momento, a través del espacio-tiempo, apilados uno encima de otro como páginas de un libro cerrado.
Y no olvides...…
Que hay otras 9 historias esperándote en este libro.
Compra el libro en Amazon o echa un vistazo a nuestra tienda.